Marcas que deja la viruela del mono en la piel.

Según STAT, hasta el 27 de julio Estados Unidos había registrado casi 3.600 casos de viruela del mono en 46 estados, el Distrito de Columbia y Puerto Rico. Los temores de una epidemia de viruela del mono se estaban pues extendiendo en los Estados Unidos. Está realidad ha tenido ya varias consecuencias. Así, Kathy Hochul, gobernadora del estado de Nueva York, lo declaró emergencia por desastre en todo el estado. El alcalde de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, ha declarado el estado de emergencia. Y la ciudad de San Francisco ha declarado una emergencia sanitaria. Por otra parte, London Nicole Breed, alcaldesa de San Francisco, declaró en una conferencia de prensa: «Hay quejas de que las autoridades sanitarias no se lo están tomando lo suficientemente en serio. Si hubiera alguna otra comunidad que se viera afectada desproporcionadamente por la viruela del mono de la forma en que se ha visto afectada la comunidad gay, todo el país estaría en pie de guerra».

En todo el mundo, aproximadamente 70 países han informado un total de más de 19.000 casos. En Occidente, al menos, la viruela del mono es actualmente una enfermedad que afecta a los hombres homosexuales. El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha señalado que el 98% de los casos de viruela del mono detectados desde mayo en todo el mundo han sido entre hombres homosexuales y bisexuales.

La semana pasada, Ghebreyesus dictaminó que el brote de viruela del mono en varios países constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional. Una de las recomendaciones del informe emitido después de la reunión del Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario Internacional sobre el brote de viruela del mono en varios países, celebrada el 21 de julio, dice: “Es preciso sensibilizar sobre la transmisión del virus de la viruela del mono, las medidas de prevención y protección conexas, y los síntomas y signos de este tipo de viruela entre las comunidades actualmente afectadas en diferentes lugares por este brote declarado en varios países. A este respecto, por ejemplo, cabe mencionar, aunque no sean los únicos, los homosexuales, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, o las personas con múltiples parejas sexuales, así como entre otros grupos de población que pueden estar en riesgo (por ejemplo, los trabajadores sexuales y las personas transexuales)”. Ghebreyesus aconsejó a los hombres homosexuales que sean más prudentes y responsables. Esto significa, dijo: «reducir el número de parejas sexuales, reconsiderar el sexo con nuevas parejas e intercambiar datos de contacto con cualquier nueva pareja para permitir el seguimiento si es necesario».

Esto marca un cambio drástico en los mensajes de salud pública. Hasta ahora, las autoridades se habían mostrado reacias a apuntar a los hombres homosexuales para combatir la enfermedad. Según STAT: “Anteriormente, muchos mensajes de salud pública, incluidos los de la OMS, se habían centrado en la importancia de no estigmatizar a los hombres homosexuales en este brote, en lugar de en el papel que podría desempeñar esta comunidad para ayudar a detener la propagación. Inicialmente, de hecho, gran parte de los mensajes de salud pública eran tan vagos sobre quién estaba en mayor riesgo que algunos defensores de dicha comunidad enfatizaron la necesidad de comunicaciones que dejaran en claro a los hombres que tienen sexo con hombres que estaban en riesgo”.