El uso de embriones congelados y descongelados en la FIV es una práctica generalizada.

Michael Cook. BioEdge.

Un estudio de más de 8 millones de niños en los países nórdicos sugiere que aquellos que comienzan su vida como embriones congelados (EC) pueden tener un mayor riesgo de cáncer que los niños nacidos por otros medios. En un artículo en PLOS Medicine, Nona Sargisian, de la Universidad de Gotemburgo (Suecia), y sus colegas señalan que: «los hallazgos plantean preocupaciones considerando el uso creciente de EC, en particular las estrategias de congelación sin indicaciones médicas claras».

La tecnología de reproducción asistida (TRA) permite producir un embrión a partir de un óvulo y esperma humanos en el laboratorio. Un médico puede transferir inmediatamente el embrión al útero o, en una práctica cuya frecuencia está aumentando en todo el mundo, el embrión puede congelarse y luego descongelarse antes de la implantación. Los científicos ya sabían que los niños nacidos después de una transferencia de embriones congelados y descongelados pueden tener un mayor riesgo a corto plazo de ciertos problemas médicos que los niños nacidos después de una transferencia de embriones frescos. Sin embargo, los posibles riesgos médicos a largo plazo eran bastante desconocidos.

Los investigadores analizaron datos médicos de 7.944.248 niños nacidos desde mediados de los 80 en Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia. 171.744 fueron bebés concebidos mediante fecundación in vitro (FIV) y 7.772.474 fueron concebidos normalmente. Entre los bebés de FIV, 22.630 nacieron después de que los embriones transferidos fueron primero congelados y, posteriormente, descongelados.

Los resultados de esta investigación muestran que, aunque los bebés FIV en general no tienen un mayor riesgo de cáncer que los concebidos normalmente, los niños nacidos después de la transferencia de embriones congelados y descongelados tienen un mayor riesgo de cáncer. Los tipos de cáncer más comunes fueron la leucemia y los tumores del sistema nervioso central.

Los investigadores enfatizan que sus hallazgos deben interpretarse con cautela, ya que el número de niños nacidos después de la transferencia de embriones congelados y descongelados que posteriormente desarrollaron cáncer fue bajo (48 casos).

No obstante, los investigadores están preocupados y demandan más investigación para confirmar un posible vínculo entre el procedimiento de congelación-descongelación de los embriones y un mayor riesgo de cáncer, así como los mecanismos biológicos que pueden subyacer a dicho riesgo.

Los expertos en FIV señalaron que la congelación y descongelación de embriones se ha convertido en una parte integral de la reproducción asistida. Se necesitan embriones congelados como respaldo por si falla el primer ciclo de FIV; también porque permiten a los médicos transferir embriones de uno en uno, en lugar de varios a la vez, lo que conlleva riesgo de embarazos y nacimientos múltiples.