La píldora anticonceptiva masculina no es hormonal y reduce drásticamente la espermatogénesis.

Por Cristina Castillo Albarrán. Observatorio de Bioética. Valencia.

La píldora anticonceptiva masculina no es hormonal y reduce drásticamente la espermatogénesis, advierte una investigación, publicada en el diario Público.

Se ha descubierto un anticonceptivo no hormonal masculino con una eficacia del 99% y sin efectos secundarios tras investigaciones llevadas a cabo con ratones. Un equipo de investigadores del Laboratorio de Gunda Georg, en la Universidad de Minnesota, presentó estos resultados en la American Chemical Society.

Desde 1960, cuando se aprobó la píldora anticonceptiva femenina, la ciencia comenzó a realizar investigaciones para producir una píldora anticonceptiva masculina. En comparación con las mujeres, que disponen de una multitud de contraceptivos de todo de tipo, había solo dos métodos anticonceptivos dirigidos a los hombres: la vasectomía y el preservativo. Según el médico Abdullah Al Noman, graduado de la universidad de Minnesota encargado de presentar esta investigación, los hombres están interesados en compartir la responsabilidad anticonceptiva con las mujeres, y tener un anticonceptivo masculino no hormonal sin efectos secundarios. La nueva píldora anticonceptiva masculina está lista para comenzar los ensayos en humanos este año y podría ser comercializada en el fututo.

La píldora femenina se usa para alterar el ciclo menstrual y puede ocasionar efectos secundarios graves: sangrado intermenstrual, presión arterial elevada, dolores de cabeza, náuseas, etc. Existen píldoras con dos hormonas artificiales de estrógeno y progestina y otras con solo progestina. Ambas hormonas impiden la ovulación al cambiar los niveles de las hormonas naturales que el cuerpo produce. La progestina, hace que la mucosidad alrededor del cuello uterino de una mujer se vuelva espesa y pegajosa. Esto impide que los espermatozoides entren al útero. Además, los anticonceptivos femeninos también funcionan mediante un mecanismo antiimplantatorio, es decir, abortivo, lo que supone que en algunos casos sí se produce la concepción, pero el embrión no puede implantarse en el útero a causa del fármaco y muere. En este sentido, la píldora masculina presentaría la ventaja de evitar los efectos secundarios de la mujer y la muerte embrionaria causada por el efecto antiimplantatorio de los anticonceptivos femeninos.

Los investigadores habían centrado su esfuerzo en la testosterona, hormona masculina. Su inhibición provoca efectos secundarios: aumento de peso, depresión y aumento de colesterol llamada lipoproteína o LDL que incrementa los riesgos de enfermedades cardíacas. En busca de un abordaje alternativo que evitara estos efectos, el equipo de investigadores identificó “la proteína RAR-α (Receptor de Ácido Retinoico alfa), una proteína que forma parte de un grupo de tres receptores nucleares que se unen al ácido retinoico (un derivado de la vitamina A) y que es necesaria para el desarrollo embrionario, el crecimiento de las células y la diferenciación, por ejemplo, para la formación de espermatozoides.  El estudio se realizó a partir de 100 compuestos capaces de inhibir RAR-α y los investigadores encontraron que solo el compuesto YCT529 podía inhibirlo eficazmente y sin producir efectos secundarios. Hay otros estudios que ya se habían realizado con medicamentos que inhiben los otros dos receptores RAR-β y -γ. Los resultados de estas últimas fueron menos eficaces, ya que presentaban algunos efectos adversos. Solo el compuesto YCT529 administrado por vía oral, redujo el conteo de espermatozoides y evitó el embarazo con una eficacia del 99%. Además, un mes después de la interrupción del suministro del compuesto, los ratones volvieron a ser fértiles.

¿Qué se concluye a partir de estos resultados?

Estos resultados son prometedores, ya que podría haberse encontrado como anticonceptivo masculino un método no hormonal y sin efectos secundarios. Gracias a estos buenos resultados, el año 2022 se lanzarán ensayos clínicos en seres humanos. Este descubrimiento marca una etapa importante en la oferta de métodos de control de la natalidad y de responsabilidad para los hombres. Pero esto no excluye estudios sobre nuevos compuestos, ya que lo que ha funcionado en ratones podría no funcionar en humanos. Por otra parte, sería interesante investigar los efectos a largo plazo, ya que la toma de este compuesto durante años quizás sí podría ser perjudicial.

Valoración bioética

La anticoncepción es el impedimento intencionado de la concepción, es decir del encuentro del óvulo con el espermatozoide (aunque ya se ha comentado que en ocasiones los anticonceptivos femeninos no logran evitar dicho encuentro y entonces el mecanismo que se produce para impedir el embarazo es antiimplantatorio en vez de anovulatorio). La anticoncepción disocia el amor de la fecundidad, al buscar el ejercicio de la sexualidad sin procreación. Aunque esta píldora masculina no es hormonal, es anticonceptiva. Su mecanismo de acción impide la fertilidad, separando los dos fines del acto conyugal: unión y procreación. Ahora bien, la paternidad (maternidad) responsable tiene por objeto el ejercicio de una sexualidad satisfactoria para la pareja, respetando ese doble significado. El método conveniente para ello es la abstinencia durante el periodo fértil de la mujer, que permite mantener esa unidad entre los momentos unitivo y procreativo y al mismo tiempo posponer un embarazo cuando la pareja no puede afrontarlo por razones de diversa índole.