Una embarazada mira la ecografía de su bebé.

Julio Tudela Cuenca. Observatorio de Bioética. Universidad Católica de Valencia.

Un reciente estudio retrospectivo publicado en la revista Fertility and Sterility ha comparado el riesgo de aparición de hipertensión gestacional en dos grupos de mujeres embarazadas tras someterse a técnicas de reproducción asistida (TRA) utilizando tanto embriones autólogos (procedentes de ovocitos de la gestante) como donados (obtenidos tras fecundar ovocitos de donantes).

El objeto del estudio era determinar si en los embarazos con embriones donados se detecta un mayor riesgo de complicaciones obstétricas que en los embarazos tras transferencia autóloga de embriones criopreservados y descongelados (FET).

Para ello, se evaluaron los resultados obtenidos en seis centros de reproducción asistida franceses durante el periodo 2003 – 2018. La muestra de estudio estaba compuesta por dos grupos de mujeres menores de 44 años, el primero de 73 mujeres embarazadas de un solo embrión procedente de una donante y el segundo de 136 gestantes, también de embarazo único, pero tras someterse a una FET autóloga (de embriones procedentes de ovocitos propios).

Se analizaron comparativamente los porcentajes de desórdenes hipertensivos en el embarazo (HDPs) tanto en el grupo de embriones donados como en el de FET autóloga, mostrando que fueron significativamente más frecuentes en el grupo de mujeres que gestaron embriones donados, sobre todo en sus formas más severas (17.5% vs. 4.6%). En contraste, sus frecuencias de hipertensión aisladas fueron comparables (7.0% vs. 7.3%).

Un análisis de multivariante confirmó un aumento del riesgo de HDP severo en gestantes de embriones donados (relación de probabilidades 2.08 [95% intervalo de confianza: 1.08–4.02]).

Además, el número de cesáreas también fue mayor en el caso de los embarazos de embriones donados (47.3% vs. 29.2%).

No se observaron diferencias significativas en cuanto a prematuridad, peso y longitud al nacer, puntaje de Apgar, malformaciones neonatales y proporción de sexos.

Los autores concluyen que el riesgo de HDP severo es 4 veces más alto para embarazos de embriones donados que para embarazos de FET autólogas incluso para mujeres jóvenes. El riesgo de HDP debe ser tenido en cuenta a la hora de programar transferencia de embriones donados en las TRA, debiéndose informar a las receptoras de embriones donados además de proporcionarles un control más exhaustivo durante el embarazo.

Valoración bioética

Este nuevo estudio pone de manifiesto un riesgo más asociado a las TRA, en este caso relacionado con la madre gestante de embriones donados, no autólogos.

Previamente, hemos publicado otros estudios que revelan incrementos en el riesgo de aparición de ciertas patologías asociadas a las técnicas de reproducción asistida que deberían en todo caso informarse debidamente a las mujeres candidatas, pues la entidad de estas complicaciones debe ser conocida por las interesadas antes de tomar una decisión al respecto.

Un estudio publicado en la misma revista en el año 2020, informó de un mayor riesgo de mortalidad en los hijos concebidos mediante TRA desde el nacimiento hasta el año de vida, predominantemente en el período neonatal temprano y en embarazos después de la transferencia de embriones congelados y descongelados (FET).

El respeto al principio de autonomía del paciente exige que se le proporcione toda la información relacionada con el procedimiento clínico al que se le va a someter, de modo que pueda evaluar conveniente el balance beneficio/riesgo antes de tomar una decisión. Deberían incluirse en la información suministrada las mujeres los riesgos asociados tanto para gestante como para el nasciturus que conllevan estas técnicas, sobre los que hemos informado en nuestro Observatorio. No hacerlo debidamente limita la capacidad de elección libre, debiendo las mujeres optar por alternativas de las que pueden desconocer sus múltiples riesgos asociados, relativos tanto a su propia salud como a la de su hijo.