George Soros, Founder and Chairman of the Open Society Foundations (AP Photo/Ronald Zak)

The Open Society Foundations fue fundada por George Soros, uno de los principales filántropos del mundo, que desde 1984 ha donado 32.000 millones de dólares de su fortuna personal forjada en los mercados financieros.

Open Society “ha apoyado a personas y organizaciones por todo el mundo que luchan por la libertad de expresión, la transparencia, la rendición de cuentas en el gobierno y sociedades que promueven la justicia y la igualdad. Estos aportes suelen ser enfocados en aquellas personas que sufren discriminación simplemente por ser quiénes son”, expresan en su página web. https://www.opensocietyfoundations.org/newsroom/open-society-foundations-and-george-soros/es

Son muy numerosas las actividades que este magnate húngaro-estadounidense patrocina en los EE.UU., pero también en todo el mundo. Soros está decididamente en contra a los autoritarismos sean del signo que sean, así como a favor de la defensa de minorías, como el pueblo romaní en Europa.

Los largos tentáculos de este hombre, que confesó a Michael T. Kaufman (“George Soros: Un multimillonario mesiánico”. ABC, Biografías vivas, 2005): «Mi objetivo es convertirme en la conciencia del mundo» no entienden de fronteras. Así, por ejemplo, Antonio de Castro y Aurora Ferrer, autores del libro “Soros, rompiendo España”, Homo Legens, 2018, destapan el entramado político, empresarial y de falsa sociedad civil que, financiado por Soros, ha dado cobertura al proceso separatista catalán.

Todas esas intervenciones, y otras menos conocidas, van dirigidas a la promoción de lo que Soros entiende como “sociedades libres”. En ese afán por modelar la sociedad contemporánea, Soros y su Open Society financian ONGs como The Center of Reproductive Rights, NARAL Pro-choice America, National Abortion Federation y Planned Parenthood, entidades cuyo común denominador es la promoción activa del aborto en los EE.UU. y en el mundo.

En la web de la primera de las entidades citadas puede leerse: “los políticos contra el aborto están utilizando el COVID-19 para restringir el aborto. ¡No los dejes!”. Y en NARAL se dice claramente: “hay que oponerse a las restricciones sobre el aborto y ampliar el acceso a esta práctica”.

El tema de la legalización del aborto libre no puede tratarse como si fuera la abolición del racismo, que, obviamente, debería ser de ejecución instantánea. El aborto en cambio es un tema que se refiere a otra dimensión de la existencia. Se vincula, pero no se agota, en los derechos de la mujer, puesto que hay un tercero incluido. La ciencia asegurar con certidumbre cuándo comienza la vida humana, y su eliminación en cualquiera etapa de su desarrollo no es justicia ni igualdad, como tampoco es progreso, sino retroceso.

Ángel Guerra