Los trastornos del espectro autista (TEA) son una discapacidad del desarrollo que puede provocar problemas sociales, comunicacionales y conductuales significativos. A menudo, no hay indicios en el aspecto de las personas con TEA que los diferencien de otras personas, pero es posible que quienes tienen un TEA se comuniquen, interactúen, se comporten y aprendan de maneras distintas a otras personas. Las destrezas de aprendizaje, pensamiento y resolución de problemas de las personas con TEA pueden variar; hay desde personas con muy altos niveles de capacidad y personas que tienen muchas dificultades. Algunas necesitan mucha ayuda en la vida diaria, mientras que otras necesitan menos. Actualmente, el diagnóstico de TEA incluye muchas afecciones que solían diagnosticarse por separado e incluyen el trastorno autista, el trastorno generalizado del desarrollo no especificado de otra manera y el síndrome de Asperger. Hoy en día, a todas estas afecciones se las denomina trastornos del espectro autista.
A partir de múltiples estudios, se ha identificado que la prevalencia de TEA ha aumentado en un corto período de tiempo en los EE. U, lo que hace que algunos concluyan que ha alcanzado proporciones epidémicas. Concretamente, a 1 de cada 68 niños se les diagnostica un trastorno del espectro autista (TEA).
Se han encontrado muchas explicaciones posibles para el aumento en el número de personas diagnosticadas con TEA, pero las causas y factores que contribuyen al TEA todavía no se comprenden adecuadamente. Las evidencias actuales sugieren que tanto la genética como el medio ambiente juegan un papel en la causa del TEA.
La Dra. Kim Strifert, de la Universidad de Alabama en Birmingham, publicó dos artículos, uno en 2014 (https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0306987714003521?via%3Dihub) y otro en 2015 (https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0306987715003230?via%3Dihub) en los que defiende la hipótesis de que un posible factor de riesgo para el aumento de la prevalencia de los TEA en EE.UU. es el de los anticonceptivos orales (ACO), usados actualmente por cerca de 11 millones de mujeres, lo que corresponde al 82% de las mujeres sexualmente activas en ese país.
El artículo de Strifert de 2014 plantea la hipótesis de que los compuestos −estrógeno y progesterona− utilizados en anticonceptivos orales modifican la condición del ovocito y dan lugar a un potente factor de riesgo que ayuda a explicar el reciente aumento en la prevalencia de TEA. Esta hipótesis no se propone delinear la causa del autismo. Más bien, intenta explicar el reciente aumento dramático en la prevalencia y señalan el camino para estudios posteriores.
La progestina o progesterona es una hormona femenina. Funciona al impedir la liberación de los óvulos desde los ovarios (ovulación) y alteran la mucosidad cervical y el recubrimiento del útero. La supresión de la ovulación que producen este tipo de estrógenos son una anomalía indiscutible, pues lo natural es que durante la ovulación se libere un óvulo. Hasta la fecha no existe una investigación exhaustiva sobre los posibles efectos del uso de anticonceptivos orales en el desarrollo neurológico de la progenie, y el tema ha recibido escasa atención en la bibliografía biomédica. Aunque la etiología de los TEA sea desconocida, muchos científicos creen que el TEA es causado por una combinación de factores genéticos, ambientales y / o factores epigenéticos.
En su artículo de 2015, Strifert sugiere que el etinilestradiol, un conocido interruptor endocrino que se usa en combinación con la progestina en la preparación de los anticonceptivos orales, y que, por sus efectos, se considera un estrógeno, puede desencadenar cambios en el ADN de los ovocitos −precursores de los óvulos− dando como resultado una señalización deficiente de estrógenos en el cerebro del embrión, después de producirse la fecundación, y que estas modificaciones podrían estar causando los efectos dañinos del neurodesarrollo, que resultan en una mayor prevalencia de TEA. Sugiere, además, que es posible que los efectos nocivos sean transgeneracionales porque los cambios en el ADN pueden quedar impresos afectando las generaciones futuras.
De ser así, el uso de anticonceptivos orales tendría unas consecuencias bioéticas muy peligrosas.
No obstante, la hipótesis de Sfrifert ha recibido críticas. La Dra. Keith Fluegg, del Instituto de Salud e Investigación Ambiental de Cleveland, en un artículo publicado en 2017 (https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0306987717302141?via%3Dihub) considera que hay varias inconsistencias en la hipótesis de Sfrifert. Una de ellas es que no aborda claramente cómo la hipótesis ACO explica el sesgo masculino en el TEA. Fluegg propone una hipótesis alternativa, según la cual el óxido nitroso (N2O), un gas contaminante que se forma en condiciones anaeróbicas a partir de abonos minerales en el suelo, que contribuye actualmente al 5 % del efecto invernadero y tiene una permanencia media de 100 años en la atmósfera, podría ser un contribuyente al desarrollo de un fenotipo TEA, afectando sobre todo a los varones.
Aunque los tres artículos son muy especulativos, y no existen bases sólidas para decir que los anticonceptivos hormonales o el óxido nitroso puedan tener una relación causal con el espectro del autismo, creo que, como información, pueden interesar a los lectores de este blog.
Ángel Guerra




Muy buen reportaje, por favor investigar el aspecto PROGRESISTA en el concepto TEA, ya que si no he investigado mal, se lo sacaron de la manga en el 2013 dentro de los preparativos prepandemia de la 0nu y la 0ms … considerando que el ASPERGER ES UNA CONDICIÓN PSICOLOGICA Y EL AUTISMO UNA DISCAPACIDAD COGNITIVA es ridículamente absurdo HABLAR DE UN ESPECTRO, peor cuando incluyen en él a la DISFORIA_ESQUIZOFRENIA DE LA neurodiversisdad que es para lo cuál claramente inventaron el TEA, arruinaron moralmente la condición Asperger, estigmatizandolos y metiendolos en un colectivo que para nada los representa, pero los grandes perdedores son los autistas, que al ser su discapacidad rebajada a la clasificación de CONDICIÓN cae en el espacio del abandono, sesgado de toda ayuda gubernamental y/o subvenciones económicas, claro los grandes ganadores son los progres que hablan de COLECTIVOS NEURODIVERGENTES Y PERSPECTIVAS DE GÉNERO y tanto profesional siguiendo estos conceptos a lo tonto según el.manual del rebaño de la 0NNu y de la0ms… ojalá NO Nos pidan tirarnos de un puente ahhh probable ya.lo hicieron al.sugerir el.ab0rt0, la eugenesia y la eutanasia como medios de.control de la población mundial… URGE DESPERTAR Y SEPARARSE DEL REBAÑO
Muchas gracias por su interesante comentario. Desde luego que investiré los que usted me comenta respecto a «el aspecto progresista en el concepto TEA».
Un cordial saludo.
Ángel Guerra