
Informe-Aborto-España. Observatorio demográfico CEFAS.
Con motivo del 40 aniversario de la despenalización del aborto en España, el pasado día 22 de junio, domingo, El Faro de Vigo publicó una larga entrevista al primer ginecólogo que practicó abortos en Galicia. Aunque él lo considera un adelanto, el aborto sigue suscitando mucha controversia, por tratarse de un parricidio.
El aborto se despenalizó parcialmente en España hace 40 años bajo tres supuestos de extrema gravedad. Fuera de ellos era ilegal abortar hasta la ley de Zapatero de 2010, que entró en vigor hace 15 años. Durante los gobiernos de Felipe González, de Aznar y de Rajoy, el aborto estaba prohibido y penado salvo en los tres supuestos.
El aborto legal apareció en el mundo de la mano del comunismo. Fue Lenin, en Rusia, quien lo aprobó por vez primera, solo dos años después de llegar al poder de forma violenta, y desde allí se empezó a extender más tarde a otros países. Se puede decir que se trata de un producto comunista, aunque no todos los comunistas lo defienden.
Hoy día, estando aprobado en España, son muy pocos los profesionales dispuestos a practicar abortos, acogiéndose a los mismos criterios de hace cuarenta años: los médicos están formados para defender la vida, no para matar al paciente. De hecho, desde Hipócrates (siglo V a.C.) han jurado el código ético hipocrático, cuya esencia es procurar el bienestar del paciente y el respeto a su vida. El Juramento original condena explícitamente el aborto, prohibiendo al médico «administrar a la mujer embarazada un pesario abortivo». Este juramento sigue siendo un referente ético importante en la medicina.
En la entrevista se habla de la visión cristiana del mundo, defensora de la vida, distinta de la visión actual, más moderna y avanzada, en que la vida pasa a valer menos. En realidad, no hace falta ser cristiano para defender la vida del hijo. Ni Hipócrates era cristiano, ni toda nuestra tradición literaria es cristiana. Es muy difícil encontrar una reseña literaria anterior al siglo XX que defienda el aborto. Muchos intelectuales no cristianos han defendido la vida y aún hoy la siguen defendiendo. Muy significativos son los casos de Norberto Bobbio y Gustavo Bueno, dos filósofos de la izquierda, confesadamente ateos y rotundamente contrarios al aborto.
Por último, no hay que olvidar que, aunque el aborto es hoy es legal, no deja de ser una realidad dolorosa. Se deberían poner todos los medios posibles para evitarlo, y jamás promocionarlo. Por esto mismo queremos llamar la atención al lector acerca de la entrevista citada, que podría pasar por una apología del aborto, algo que ni siquiera la propia ley que lo aprobó pretendió hacer, siendo consciente el legislador de que todo aborto es siempre un gran fracaso.