La píldora anticonceptiva es utilizada por cientos de millones de mujeres en el mundo. Foto: Makus-st.
Isabel Coma Canella
La píldora anticonceptiva fue aprobada por la FDA (Food and Drug Administration) en 1956 para el medicamento Enovid. Poco después comenzó a usarse en Estados Unidos. Esto revolucionó el control de la fertilidad femenina y marcó un antes y un después en la historia social y reproductiva de las mujeres. Aunque se creó para impedir los embarazos no deseados sin tener que abortar, la realidad ha sido muy distinta.
La anticoncepción (métodos o sustancias empleados para evitar la fecundación) existe desde hace miles de años. Pero la nueva píldora del siglo XX cambió el comportamiento de las personas de forma dramática ya que, desde su aprobación en cada país, la anticoncepción resultó mucho más fácil de conseguir.
Muchos siguen creyendo que ha sido y sigue siendo la forma más eficaz de prevenir el aborto. Sin embargo, aunque el número de abortos debería haber disminuido con el uso de este anticonceptivo, ha sucedido lo contrario. Pocos años después de legalizarse la píldora en un país, se empezó a legalizar también el aborto.
El sexólogo Alfred Kinsey1 admitió que el grupo de mujeres con mayor número de abortos inducidos era el mismo grupo que usaba anticonceptivos. Algunos ejemplos de la relación temporal entre aprobación de la píldora y del aborto son los siguientes:
- EE.UU. legalizó la píldora en 1956 y el aborto en 1973
- Gran Bretaña legalizó la píldora en 1961 y el aborto en 1967
- Australia legalizó la píldora en 1961 y el aborto en 1969
- Francia legalizó la píldora en 1967 y el aborto en 1975
- Canadá legalizó la píldora en 1969 y el aborto en 1988
- España legalizó la píldora en 1978 y el aborto en 1985
Podemos preguntarnos por qué un método tan eficaz para prevenir el embarazo ha ido seguido de un aumento en el número de abortos en los mismos países que habían legalizado la píldora.
Desde que el ser humano habita sobre la tierra, las relaciones sexuales han ido seguidas a menudo de embarazo. Para evitar las consecuencias, era necesario evitar esas relaciones.
Todo empezó a cambiar desde 1956, cuando se lanzó al mercado la píldora anticonceptiva y la gente creyó que las relaciones habían dejado de tener consecuencias, lo que llevó a un aumento enorme de la promiscuidad sexual. El problema es que la píldora no impide el embarazo en todos los casos. Los fallos del método o de los usuarios llevaron a un gran aumento de embarazos no deseados.
Desde que la píldora se percibe como fiable, el vínculo entre sexo y embarazo no está presente en las personas que tienen relaciones sexuales. Eligen la promiscuidad sin esperar sus posibles consecuencias. Esto explica que el uso de anticonceptivos y abortivos haya contribuido a una tasa muy alta de actividad sexual.
Los inventores de la píldora confiesan que su uso a gran escala ha llevado a la promiscuidad y falta de cuidado en las relaciones sexuales, por eso ha habido tal aumento el número de abortos.
Actualmente en EE. UU. hay más de dos millones de embarazos anuales en usuarias de anticonceptivos y más de la mitad de ellos terminan en aborto2. Más de la mitad de las mujeres que abortan estaban usando anticonceptivos cuando quedaron embarazadas3. Al pensar que el fallo está en el método anticonceptivo, esas mujeres se sienten engañadas y con derecho al aborto.
Aunque la píldora tiene una tasa elevada de eficacia, se calcula que, si una joven de 15 años empieza a usarla de forma continua, tiene un 5% de probabilidades de quedarse embarazada a los 22 años. Después de un año se calcula que la probabilidad es de 9%, después de 3 años del 25%, después de 5 años del 38% y después de 10 años del 61%.
Gran parte del problema está en la educación sexual de los jóvenes. Muchos educadores enseñan a los jóvenes que pueden evitar el embarazo usando anticonceptivos. Algunas escuelas facilitan la práctica sexual distribuyendo anticonceptivos a adolescentes sin consentimiento ni conocimiento de sus padres. Esto perpetúa la mentalidad anticonceptiva, lo que crea la demanda del aborto.
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1 Alfred Kinsey, America’s most famous “sexologist,” quoted in Mary Calderone, M.D. [Editor]. Abortion in the United States [New York: Paul B. Hoeber, Inc., 1956], page 157.
2 Clowes Ph.D., Brian. “Does Contraception Lead to Abortion?” Human Life International. 6 Apr 2017. https://www.hli.org/resources/contraception-lead-abortion/
3 Rachel K. Jones, Jacqueline E. Darroch and Stanley K. Henshaw. “Contraceptive Use Among U.S. Women Having Abortions in 2000-2001.” Perspectives on Sexual and Reproductive Health November/December 2002 [Volume 34, Number 6], pages 294 to 303.
Isabel Coma es doctora en Medicina y Vicepresidenta de AGABI.