Situar al ser humano como centro del Universo.

    Situar al ser humano en el lugar que le corresponde.

En las páginas del Instituto Emmanuel Mounier, su actual presidente, Dr. Luis Ferreiro, ha publicado un artículo  del que recojo, y hago mía, su conclusión:

«El personalismo no es solo una actitud, es también una filosofía. Como filosofía tiene el deber de profundizar más y de extender su reflexión a los problemas humanos actuales y futuros. Como actitud necesita tener un gran coraje para afrontarlos. Por tanto, para terminar, tenemos que atender a una llamada a los presuntos implicados: a ti y a mí.

El mundo del «se», del anonimato y de la indiferencia se ha extendido como un cáncer. Nunca han existido más individuos. Nunca menos personas. «Nunca han existido tantas sociedades. Nunca menos comunidad». Nunca ha sido el mundo tan inculto e inhumano. ¿Qué hago yo, qué haces tú, frente a esto?»

Esa pregunta va dirigida a todos, que, como ciudadanos, debemos implicarnos. La contestación a este interrogante es una de las razones por las que me implique personalmente en la revitalización de la Asociación Gallega de Bioética (AGABI). 

La Asociación Gallega de Bioética (AGABI) se constituye en 2007 como una asociación cultural, civil, sin ánimo de lucro, independiente y sin vinculaciones a grupos de presión o intereses de partidos. AGABI es una plataforma de reflexión crítica acerca de los conflictos que suscita el continuo avance de la ciencia y la tecnología. Este análisis se lleva a cabo desde un enfoque pluridisciplinar y en un diálogo abierto entre diferentes corrientes de pensamiento, con el deseo de enriquecer nuestros valores con los que aporta la diversidad cultural.

 AGABI está dirigida a todas las personas que tengan interés por dotar de contenidos éticos el ejercicio de las profesiones relacionadas con la biomedicina, las ciencias de la salud y las ciencias medioambientales, en el contexto de una concepción integral de la persona humana, teniendo siempre como referencia el bien de las personas concretas, especialmente de los que no pueden decidir por sí mismos.

 “Considero que la bioética moderna debe referirse al discernimiento en un abanico de temas más amplio que hace un par de décadas. Una materia que abarca desde la propia concepción filosófica de la persona humana, hasta el cuidado del medio ambiente, pasando por las nuevas opciones que se plantean en Biomedicina y Farmacia, y la correcta aplicación de las nuevas biotecnologías.”

Viernes, 27 de enero de 2017

Ángel Guerra Sierra

Presidente de AGABI